lunes, 9 de mayo de 2011

La Meute (2010), de Franck Richard

En la década pasada, cobró notoriedad el cine de terror francés, a partir del éxito de películas como Haute Tension (2003) y À l'intérieur (2007). La Meute (La manada) pertenece a dicho género, el cual combina con el cine fantástico y el gore.
El filme comienza con un auto que circula por un camino desierto cubierto por la niebla, conducido (hasta acabar de escuchar sus CDs de heavy-metal) por una joven llamada Charlotte (Émilie Dequenne), que se detiene para dejar subir a un joven de nombre Max que hace autostop (el cantante pop Benjamin Biolay, bastante parecido a Nick Cave). Más tarde, mientras ella duerme, él conduce hasta un bar en el medio de la nada llamado La Spack. Luego de un incidente con un grupo de motoqueros que quieren violarlos y son echados por la propietaria (Yolande Moreau), Max va al baño y desaparece. Charlotte decide averiguar que sucedió con su nuevo amigo y es secuestrada por la mujer, que resulta ser la madre del joven.
La primera mitad de la película es prometedora a partir de los protagonistas y de una puesta en escena que transmite una sensación sombría y ominosa. La chica es atractiva, adecuada en su rol de heroína que porta campera de cuero, tatuaje y medias rayadas, el joven es enigmático y la mujer suficientemente desagradable. La ambientación traduce la idea de un espacio degradado, olvidado, gris, invernal.
En la segunda mitad, cuando descubrimos que la camarera y su hijo se dedican a alimentar a unos mutantes zombies canívales, el film desbarranca en virtud de un guión plagado de inconsistencias y de que las criaturas no son lo bastante espeluznantes.
Subyace en el relato una idea política: los muertos vivientes son obreros que perecieron en una mina.
En lo formal, es para destacar la utilización de lo que llamaré falsos flashbacks que, a continuación, son corregidos: en la escena que comparten la dueña del bar y el policía (Philippe Nahon) y en el final.
Lo mejor: el chiste del violador, el sádico, el incendiario, el asesino, el necrofílico y el masoquista [en comentarios].

1 comentario:

soyo dijo...

Un violador, un sádico, un incendiario, un asesino, un necrofílico y un masoquista están internados en un neuropsiquiátrico. El violador dice: "Que les parece si vamos y violamos al gato." A lo que el sádico responde: "Bueno, violemos al gato y luego lo torturamos". A su vez, el incendiario agrega: "Perfecto, violemos al gato, luego lo torturamos y más tarde lo prendemos fuego." Por su parte, el asesino manifiesta: "De acuerdo, violemos al gato, lo torturamos, lo prendemos fuego y después lo matamos." A todo ésto, el necrofílico aporta: Esta bien: "violemos al gato, lo torturamos, lo prendemos fuego, lo matamos y después, lo volvemos a violar." Se hace un silencio, todos miran al masoquista y uno le pregunta: "Y vos, ¿no decís nada?"..."Miau."