lunes, 9 de agosto de 2010

Adrian Belew - Samsung Studio, 7 de agosto de 2010

Un coqueto reducto en San Telmo fue el lugar elegido para una nueva visita de Adrian Belew a Buenos Aires. En esta ocasión, el integrante de la legendaria banda de rock King Crimson, quien además colaborara con notables artistas como Frank Zappa, David Bowie y Talking Heads, se presentó junto a su power trio, agrupación con la cual gira desde hace varios años, cuyos integrantes son la bajista Julie Slick y el baterista Marco Minnemann.
La apertura fue con una versión grabada de Because, para que nadie dude de su incondicional amor por los Beatles. Luego, un show de una hora y media de duración, sin respiro, a todo volumen, donde el trio hace honor a su propuesta sonando poderoso, con Belew en el rol de guitar hero, demostrando sus dotes de intérprete inclasificable. Ejecutando su propio modelo de guitarra Parker de última generación, utilizando una laptop, samplers y efectos, se permite jugar invitando a sus acompañantes a emprender encendidas improvisaciones, quienes ofrecen un sólido sostén para que el solista transite por lugares inesperados.
Aquí es necesario hacer una salvedad. En mi opinión, esta formación limita las posibilidades que tiene para ofrecer la música de Belew. Muchos de los momentos más logrados de sus discos son aquellos en los que su sonido es despojado, incluye instrumentos acústicos como un piano o una guitarra, se sirve de una batería sin tanto micrófono y su voz adquiere mayor protagonismo. ¡Suficiente distorsión!.
Belew desde los ochenta apuesta a renovar un género, el rock, que padece de ostensible agotamiento. El se ha dedicado a experimentar las posibilidades que ofrece la canción pop añadiéndole texturas, raros sonidos de guitarra, su expresiva voz que recuerda la de David Byrne al borde de la locura. En ese contexto, no es de extrañar la inclusión de sonidos electrónicos, loops, que él usa ingeniosamente, pero sería deseable que no terminasen por enmascarar aquello que se quiere contar.
El material interpretado consistió en su mayoría en temas de sus últimos discos en solitario, recopilado en su álbum Side Four (Live), más uno perteneciente al flamante e: Writing On The Wall, Dinosaur, Ampersand, Beat Box Guitar, Drive, Of Bow And Drum, entre otros. El final, claro está, fue con dos memorables composiciones de King Crimson: Three of a Perfect Pair y Thela Hun Ginjeet.

1 comentario:

soyo dijo...

En ausencia de comentarios de Uds. agrego el propio. Escuchando detenidamente Side Four (Live), que contiene un concierto muy parecido al del sábado pasado, es manifiesta la decisión de Belew de sonar como una banda de heavy rock, a expensas de un sonido más apreciado por mí, por ejemplo, el de los discos Inner Revolution y Here, donde el acento estaba puesto en la canción pop, a la cual se agregaban extrañas guitarras procesadas, con solos que tenían la virtud de ser económicos. En una reciente entrevista publicada por el diario Página 12, el integrante de King Crimson expresaba que con esta agrupación toca más la guitarra de lo que alguna vez tocó en cualquiera de las bandas en las que estuvo, lo que me lleva a pensar que, a veces, menos es más.