sábado, 27 de noviembre de 2010

CQ (2001), de Roman Coppola

CQ, único film de Roman Coppola, hijo de Francis y hermano de Sofia, rinde culto al Mayo francés y la Nouvelle Vague, al cine de ciencia ficción clase B en clave sexy (pensar en Barbarella de Roger Vadim), al cine dentro del cine (La noche americana de François Truffaut), y a sus propias obsesiones como realizador, añadiendo referencias autobiográficas y teorizando sobre la ¿aparente? dicotomía entre cine de autor y cine de la gran industria.
Ambientada en París en 1969, tiene como protagonista a Paul Ballard (Jeremy Davies), joven cineasta norteamericano que trabaja como montajista en una película de ciencia fición llamada Code Name: Dragonfly, mientras realiza su proyecto personal 69/70, un diario que intenta capturar con sinceridad un período de su vida dominado por la confusión. Devenido en director por encargo, luego del despido de Andrezej (Gérard Depardieu), quién representa al autor incorruptible cautivado por el espíritu revolucionario, se debatirá entre no traicionar dicha visión y cumplir con las indicaciones del productor Enzo De Martini (Giancarlo Giannini), émulo de Dino de Laurentis, que pretende un film comercial. Mientras que, al propio tiempo, se obsesiona con Valentine (Angela Lindvall), la actriz protágonica, y desatiende a su novia, la azafata Marlene (Élodie Bouchez), enfrentando a la mujer soñada con la real.
Fresca y honesta, inteligente y divertida, CQ reflexiona sobre la esencia del cine: su aptitud transformadora, expresada por Andrezej: “Una película puede cambiar el curso del futuro. Puede inventar el futuro haciendo ideas concretas”; y su idoneidad para la indagación existencial, lo que se infiere de palabras de Paul: "Quería hacer algo que reflejara quien soy, quien fui".

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